sábado, 20 de marzo de 2021


Poema:

VIVA EL PERÚ ¡CARAJO!


                        Poema: Viva el Perú ¡Carajo!
                        Autor: Jorge Donayre
                        Intérprete: Sergio Espinoza
                        Acompañamiento: Yersin Percovich
                        Perú Bicentenario.

Letras del poema:

¡VIVA EL PERU CARAJO!

Autor:  El Cumpa Jorge Donayre


Hoy, ha llegado el momento,

el momento esperado siglo y medio,

para que de la antigua vasija de mi canto

extraiga este grito de barro estremecido.

¡Viva el Perú Carajo!

Vivan las espumosas olas,

sobre las que llegó la historia de Dios

en totoras y velas desafiantes.

El océano largo y submarino

de infinitos profundos habitantes.

El voluptuoso cetáceo, las gaviotas,

las algas, el bonito y el humilde guanay

que ha digerido a millones de libras esterlinas

Este es mi mar, mis islas, mis arenas,

mis remos, mis atardeceres y mis redes.

¡Viva el Perú Carajo!

Viva este monumento de piedras

levantado sobre cimas de la eternidad

donde el tiempo no se atreve a morir.

Viva esta huaca donde anduvo

la raza de los viejos abuelos,

abuelos a su vez de ocho millones de serranos,

que quedan allá arriba, prendidos en las cumbres;

y aquí abajo, servidumbre barata

de las casas de Lima, mozos del mayorista,

ebrias, turbias, postergadas gentes de las barriadas,

emolienteros, vendedores de fruta, carretilleros,

públicos sudorosos de los coliseos,

chimpunes, driles y camisas de mugre.

¡Viva el Perú Carajo!

Este río es peruano,

y es su cuna, una huraña fuente

enclavada en la cumbre

que vacía y llena el hechizo del cielo,

gota a gota o en tempestuosas lluvias.

Viene en su lecho con limos y polvos minerales,

sembrando valles, preñando y alumbrando padre y madre a la vez

la vida de los hombres y de las plantas.

Los animales, las aves y los peces,

Indios, mariposas,

cholos, blancos, negros, leche, rosas,

todo, todo lo siembra el río,

que bajó desde la nube con fuerza creadora.

¡Viva el Perú Carajo!

Viva esta selva sembrada por el propio Señor,

una fresca mañana cuando pasó el diluvio,

el día que sus dedos,

modelaron su mejor creación sobre el Planeta.

Aquí la fuerza desata un huracán de lluvias y de orquídeas,

llanuras de verdor cubren la tierra

donde se enroscan ríos y serpientes.

Vuelan los guacamayos, parlotean los monos trapecistas

mientras, río arriba surca una canoa

en la que van amándose Carlos Rumichi y su María,

seguros de que el río ha de traerles

junto a la cesta de peces, el hijo prometido.

Viva el hombre peruano,

al que no espanta la dura geografía

que Dios nos entregó como instrumento;

sobre las conmociones cataclísmicas

que agitan los cimientos de los mares y la Tierra.

Sembramos, desafiando terremotos, nuevas ciudades,

nuevas casas, las riegan las lágrimas transidas de las viejas,

de los huérfanos niños, de los hombres.

Ja, ja, ja, ja, ja, ja

Nosotros somos súbditos del temblor y el terremoto.

¡Viva el Perú Carajo!

También al huayco, a las inundaciones, las sequías,

les sabemos su cara de miseria.

Sus derrumbes, sus vértigos de sangre,

les conocemos desde viejas edades.

Y para todas esas camaradas desdichas,

hay un Pedro Quispe y una Juana Flores,

que a fuerza de coraje, de sudor, de esperanza,

han atrapado un rayo enfurecido entre sus manos

y lo han hecho una estera de amor, un duro adobe,

ladrillo rojo, una vivienda rústica, una torre;

el perfil majestuoso de una iglesia,

un pueblo, una ciudad y una costa

o una sierra de continuadas urbes

que se levantan y caen sin miedo a nada:

¡Viva el Perú Carajo!

Para Sujchi, comunero, es este canto,

este fuerte carajo enternecido

para sus caminos vecinales y su escuelita de tejas,

donde el hijo aprenderá qué es el Perú.

Vivan los artesanos, los mineros,

los duros labradores que no moran en Lima

que han hecho de la Luna,

un lamparín de esquivo kerosene,

encendido en el techo de los cielos.

Viva el hombre de chullo que solo come camote y charqui

bebe jarros de chicha, repletos de tristeza.

Viva su poncho rojo, sus cansadas ojotas,

su lánguido charango, las ubres de sus cabras;

el seno prieto y duro de sus cholas,

su leche tibia, llena de amor y vida.

¡Viva el Perú Carajo!

Para Aurelio Celada, caporal de la hacienda costeña,

es este canto de carbón y uva negra

como el mejor color de su pellejo.

Para el duro trajín que le reclama músculos de antracita,

firmes muslos para sus grilletes vencidos,

sus leyendas de arcángeles, zambos, guitarristas,

marcadores de punta, centro foward, soldadores de gallos,

cinturas de alcatraz y cajoneros.

Ja, ja. ja, ja, ja, ja…

¡Viva el Perú Carajo!

jo, jo, jo, jo, jo, jo…

Para tirar un carajo por mi patria,

he pedido prestada su cristina de dril a mi hijo Alberto

y en la hebra de luz de un blanco cabello

de mi finada madre, lanzo un sonoro grito

que me nace de las venas,

con estruendo de vida,

clarinada del alba al cielo puro.

Para tirar un carajo por mi patria,

he levantado en sedición a las palomas,

garras de cóndores son ahora sus patas,

otrora delicado pistilo hoy convertido en lanza.

Este niño que toca una corneta en los desfiles de julio,

es Juan Mariño, es hijo de la estera, del barro y de la caña brava.

Es Juan Mariño, hijo de la barriada

sobrino del triciclo, primo del anticucho.

Sobre el lomo del cerro tirita frígido, tiene hambre,

en las manos y en las tripas

y aunque sólo es dueño de su uniforme comando,

es Juan Mariño, el que toca una corneta

en los desfiles de julio.

Para tirar un Carajo por mi patria,

préstame Juan Mariño la trompeta,

tu trompeta de bronce retumbante,

quiero lanzarle al mundo

un coro de trompetas.

¡Viva el Perú Carajo!

¡Oh! río huraño. ¡Oh! seca pampa,

¡Oh! larga costa, ¡Oh! Huascarán, Huandoy, nieves eternas.

¡Oh! tranquilo molusco, cactus, piedras, qenqo,

Sacsayhuamán, Chavín, piedra de siglos.

¡Oh! poncho, lampa, flecha, choclo, nube, gaviota,

prestadme vuestras voces de siglos

para inundar de amor todo el paisaje

¡Viva el Perú Carajo!

Amo esta dura arcilla,

amo este crisantemo

y sigo enamorado del olor del romero.

Porque estas cosas viejas, conciertos de canarios,

cuadernos de dibujo, helechos y retratos esfumados

no conduelen mi vida, sino al contrario,

alientan las sudadas camisas de mi paso

y en la beligerancia de todas las batallas

afírmase este grito:

¡Viva el Perú Carajo!

¡Viva el Perú!, mi patria,

sobre todo este rectángulo

que es mi única propiedad sobre la tierra,

donde los huesos de mi madre

dicen aun sus rezos preferidos,

sus preocupaciones.

¡Viva el Perú!, mi patria,

la de mi hijo, de mis amigos buenos,

la mujer que me ama,

mi provincia, mi derruida casa.

Y cuando los diarios digan:

el Perú perdió en fútbol,

el Perú país pobre,

vino otro terremoto,

se secaron los ríos,

se enlodan los políticos,

bajó el sol, se perdió la cosecha,

repicaremos desde el fondo de los huesos,

el grito poderoso de los hombres de esta tierra,

cargada de coraje y de optimismo para decir;

como si arrojáramos balas:

¡Viva el Perú Carajo!¡Viva el Perú Carajo!

¡Viva el Perú Carajo! ¡Viva el Perú Carajo!

¡Viva el Perú Carajoooooooo!

sábado, 27 de junio de 2020

LA DANZA GUERRERA DE LOS SHAPISH

Chupaca - Junín

Radios de Chupaca Junin En vivo | Escuchar radio en vivo

Chupaca, tierra de ilustres héroes que dieron la vida por su nación, es considerada “Ciudad Heroica” por la resistencia que tuvieron sus pobladores ante las fuerzas chilenas que invadieron la sierra central, en 1882 durante la Guerra del Pacífico.

MAPA DE LA PROVINCIA DE CHUPACA

En la entrada de la ciudad se aprecia una estatua dedicada a la danza guerrera los Shapish que da la bienvenida al visitante. Es un mirador de 3 pisos, desde donde se puede observar el Valle del Mantaro. 

La base de este mirador está representado por la cabeza de un Shapish, palabra que viene a ser el apócope de chapetón, adjetivo que denota a español y caricaturiza al conquistador, de estilo a la usanza selvática e ironizando su impotencia de no poder conquistar la selva.

La plaza Cáceres, en memoria del Brujo de los Andes, sirve de marco al portentoso templo de estilo romántico construido en 1550 por el curaca Cristobal Apolaya en honor a San Juan Bautista. Fue declarado monumento histórico en 1943.

Shapish de Chupaca

El Shapish es la danza emblemática de la provincia de Chupaca, sus orígenes se remontan aproximadamente al año 1850.

Cuenta la historia que...


Descripción de la Danza:

Vestimenta:


Los Shapish recibe la denominación de HOMBRE GUERRERO ELEGANTEMENTE VESTIDO, por su vestimenta.

Personaje de los negros:

Su rol de guardianes se expresa cabalmente en el manejo de largos fuetes de cuero trenzado.



MÚSICA:

Es interpretada con orquestas completas: violín, arpa, saxofones, clarinetes, etc.



Principalmente la danza de los Shapish de Chupaca se baila en la Festividad de la Cruz de Mayo o Tayta Mayo, del 3 al 8 de Mayo de cada año y también realizan concursos de la danza durante la festividad en Chupaca.

Video de referencia, grabada en Chupaca, Junín.


FOTOGRAFÍAS:


CUESTIONARIO:

Luego de haber leído lo anterior, ahora puedes responder las siguientes interrogantes. Escribe tus respuestas en los comentarios.

  1. ¿POR QUÉ CHUPACA ES CONSIDERADA CIUDAD HEROICA?
  2. ¿QUÉ DENOMINACIÓN TIENE LOS SHAPISH?
  3. ¿EN QUÉ FECHAS Y FESTIVIDAD SE BAILA PRINCIPALMENTE LA DANZA DE LOS SHAPISH?




Poema: VIVA EL PERÚ ¡CARAJO!                               Poema: Viva el Perú ¡Carajo!                               Autor: Jorge Donayre  ...